Honrando a una poeta: Margarita Engle

Escribí una décima en honor a Margarita Engle. Aquí va.

Mi amiga Tere, la lectora más fiel de este blog y la que me ha inspirado en más de una ocasión a seguir escribiendo cuando la desgana me gana, me habló de ella. Desde entonces, me he quedado enamorada de su estilo, de esas novelas escritas en verso que dicen tanto, que evocan tanto, con tan pocas palabras.

Aquí les dejo el enlace a Instagram, donde leo la décima.

Margarita ha escrito mucho. Si no saben por dónde empezar, les recomiendo Forest World.

No digo más. 🙂

Uso hoy la poesía
para honrar a una poeta
que con su lírica escuela
va hilvanando fantasías.

Cada libro una maleta
que cuenta desempacar,

porque implica desdoblar
un sinfín de cubanía,
y esa cándida alegría
que invita al niño a soñar.

En la voz de Margarita
cobran vida los paisajes:
Aves y plantas son viajes
que a imaginar nos invitan.

Sentidos son los mensajes
que entreteje con dulzura,

las verdades que murmura
y hace a niños comprender,
son historias con poder
dignas de varias lecturas.

A Margarita llegué
y creo que era mi destino.
“Disfrutarás el camino”,
dijo mi amiga La Te 😊.

La leo, y un torbellino
de ideas revolotean.

Los invito a que la lean.
Compartirán mi sentir.
En mi modesto escribir,
que estos versos suyos sean.

One comment

Hasta aquí escribí yo. Ahora te leo a ti.