¿¡Kellyanne Conway está casada… y yo no!!??

Hay mucho de política que no sé, más aún que no entiendo, y francamente hay bastante que ni siquiera me interesa. Pero lo que menos me interesa de todo es la vida privada de los políticos, si están casados, con quien, cuantos hijos tienen, donde viven y demás. Como no me interesa, no indago, como no indago, no sé, y como no sé, me tomó de sorpresa el enterarme, hace solo unos días, ¿¡que Kellyanne Conway está casada… y yo no!!?? Bueno, de la última parte no me enteré hace unos días. Pero no vamos a detenernos en tecnicismos y regresemos al hecho (¡qué hecho!) en cuestión. ¿Como es posible que Kellyanne Conway esté casada y yo no? Que alguien me explique por favor.

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Aunque pensándolo bien, no. Que nadie me explique. No me hablen de belleza exterior o interior, personalidad, carácter, ni nada de esas tonteras. Mucho menos se les ocurra decirme que para estar casada hay que querer estar casada, y para querer estar casada hay que buscar a la persona más o menos correcta, y comprometerse, y encontrar un punto medio donde ambas partes resuelvan desavenencias, o cedan o dejen ceder. No se les ocurra implicar que soy una complicada de mierda, una romántica empedernida, una sentimental que todo se lo toma a la tremenda, una canceriana acérrima y una exigente del carajo que está muy equivocada en la vida, y que quizás, (digo quizás porque nadie que habla conmigo conoce a Kellyanne Conway como para hablar de esta manera) ella es una mujer adorable que tiende la cama por las mañanas, trabaja de voluntaria en la escuela de sus hijos (si los tiene, eso no lo sé), sorprende al marido en el parqueo del trabajo y tienen sexo en el baño de los hombres antes de quedar con sus amigas para festejar un cumpleaños, en el dinner donde se conocieron en la universidad, cuando todas trabajaban allí después de clases y que convenientemente queda a una cuadra del pet grooming salón donde Pinky y Bombai y Rufus se bañan, se pelan y se cortan las uñas una vez por mes. No se les ocurra venir con sonseras condescendientes de que el hombre que va a poner un anillo en alguno de mis dedos esta “ahí afuera” esperando, y lo voy a conocer cuando menos me lo imagine, que tengo que estar más abierta a las oportunidades, o más cerrada a las oportunidades, o más ambivalente ante las oportunidades, sabe dios cual de todas, porque todo el mundo dice algo distinto y todos tienen razón y no la tienen al mismo tiempo. Y mucho menos se le ocurra a nadie recomendar sutilmente, entre dientes y así como quien no quiere la cosa, que haga una cita con un terapista para comentar, valorar, analizar, expresar, ¿resolver? las dudas, los conflictos, los traumas, las inquietudes, los errores o aciertos o intentos del pasado, del presente, del futuro inmediato, a cinco años, a diez, lejano, más lejano todavía, el deseado, el soñado, sí, eso es, el soñado, porque quizás la respuesta está en los sueños, en interpretarlos correctamente, en visualizarlos debidamente, en encontrar un método para convertir lo que queremos lograr en sueño y no que no queremos aceptar en pesadilla. Quizás esa sea la solución, hacerme la idea de que el enterarme de que Kellyanne Conway está casada, no pasó realmente, sino que fue una pesadilla. Total, no es que yo vaya a salir a confirmar esa información y mucho menos a buscar datos sobre ella o el marido, ni nada que tenga que ver con su vida personal, que francamente no me interesa. Con lo poco que he encontrado en mis últimas 25 búsquedas en Google tengo más que suficiente para ratificar que en verdad, las razones no aplican, porque al final del día, Kellyanne Conway está casada y yo no, y eso es una realidad que no debería existir en ningún país, planeta, universo o galaxia. Pero, como dice mi hija, whatevs, no es para tanto. ¿A quién le importa? ¡No a mí! Obviamente…. 😉

De pronto me asalta la duda. ¿Qué otra dama de bondades semejantes estará casada? Mi compañero de trabajo acaba de aportar un dato que ha servido para consolar mi orgullo herido: al menos Ann Coulter no lo está. Que alivio. Si Ann Coulter está casada y yo no… ¡entonces si cuelgo los guantes!

 

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2 comentarios

  1. …Uff voy a tener que decir entre dientes….. “yo creo que debe ir a un Psicologo”… muchos conflictos para preocuparse por aquellas famosas que estan casada y ella no!!….. y de esa forma no va a tener que colgar sus guantes.

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