Lo que perdemos en el fuego

El día 4 de noviembre recibí una noticia triste, sobre una pérdida irreparable. También un gesto de solidaridad que me conmovió.
De ahí nació «Lo que perdemos en el fuego», una décima sobre la fragilidad de lo que tenemos y de la vida misma.
Mr. Koppe, el profesor de American Democracy de Ruth Asawa School of the Arts estaba «contando las horas» para debatir con sus alumnos el resultado de las elecciones que se celebraban ese día. Aún no ha logrado hacerlo.
Comparto el enlace a la campaña de GoFundMe por si está en sus posibilidades aportar.
https://gofund.me/7ff5320fa

Ayer supe una noticia
que mucho me estremeció:
una vida calcinó
un fuego con su avaricia.
Fuego, puedes ser caricia
que nos bendice en el frío,
pero si al libre albedrío
se te da por proceder,
puede un buen hombre perder
su mundo, quedar vacío.

Un profesor de mi hija
dando clase estaba ayer
cuando un fuego al parecer
se coló por la rendija.
Y así, sin plan ni cobija,
este muchacho quedó.
El fuego apenas dejó
una loma de ceniza
y un aullar quebró la brisa:
su cachorro pereció.

¿Pudo el daño ser peor?
Por supuesto, siempre puede,
pero lo que aquí sucede
es que se perdió un amor,
y el más grande sinsabor
es pensar en su agonía.
Ahora no hay casa vacía
porque ni siquiera hay casa.
Apagada está la brasa
y la esperanza es sombría.

Un alegre profesor
de sonrisa transparente
se transformó de repente,
en sus manos un temblor.
De prisa otro profesor
pasó de empatía a acción
y un fondo de donación
quedó en minutos abierto.
Lo esencial será cubierto,
mas queda la desazón.

¿Qué perdemos en el fuego
si no perdemos la vida?
No hay instrumento que mida
la pérdida del sosiego.
Vida y muerte no son juego
y, sin embargo, parece
que el universo carece
de lógica y de razón.
Cada día es bendición
donde la incerteza crece.

Aquí les dejo el enlace
para, si pueden, donar.
La tristeza va a quedar,
mas la ayuda es lo que hace
que exista otro desenlace
que sepa menos a hiel.
Que en paz descanses, can fiel.
Profe, ¡qué gran desventura!
Que nuestra empatía pura
llegue a su alma y su piel.

✍️: Joe Rivano Barros ⁠
📸: Courtesy San Francisco Fire Department
Published by @missionlocal
✍️: Joe Rivano Barros ⁠
📸: Courtesy San Francisco Fire Department
Published by @missionlocal

One comment

Hasta aquí escribí yo. Ahora te leo a ti.